Discípulos de Nuestro Señor y Salvador Jesucristo, aspiramos a peregrinar en esta vida en la fe recibida de los Apóstoles, y en el seno de nuestra madre la Iglesia, Una, Santa, Católica y Apostólica.
Ante la descristianización del mundo actual, ante las crisis que atraviesa nuestra Iglesia; la Tradición recibida de los Apóstoles es más que nunca el baluarte, a cuyo amparo nuestras almas han encontrado refugio. Es esta Tradición litúrgica, doctrinal y moral la que Monseñor Lefebvre defendió. Él no inventó nada. No se puede ser desobediente o cismático permaneciendo apegado a 20 siglos de enseñanzas constantes de la Iglesia. Santísimo Padre, os lo suplicamos encarecidamente, dignaos escuchar el clamor de las almas que nuestro Señor Jesús os ha confiado.
Lucas 11,11 « ¿Qué padre de vosotros, si su hijo le pide un pez, le dará en lugar de pez una serpiente? »
Santísimo Padre, os lo suplicamos, en nombre de esta Tradición, para cuya defensa heroica más de 80 de vuestros predecesores han sido llevados a los altares: dignaos suspender las sanciones previstas contra la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, en el marco de las Consagraciones Episcopales previstas para el 1 de julio de 2026.
Que Nuestro Señor Jesucristo os conceda fuerza y sabiduría, y que el Espíritu Santo os sostenga en vuestra misión pastoral.
Vuestra humilde sierva
Vuestro humilde servidor